La moda se vuelve a coser en España

2013-10-03

Los menores costes laborales hacen que nuestro país gane atractivo y las empresas textiles comienzan a relocalizar su producción desde China

La moda se vuelve a coser en España
FABIÁN SIMÓN
 

Dicen que Inditex fue la primera empresa del universo textil que comenzó a fabricar lo que se vendía en lugar de vender lo que se fabricaba. Un sencillo juego de palabras con el que revolucionó el sector y que, años después, terminó formando parte de la estrategia de la práctica totalidad de las compañías del gremio. Aquella fue una revolución previa a la crisis. Eran los tiempos dorados del consumo, lo que para la industria se traducía en producciones largas y al menor coste posible, y China emergió como el paraíso de una nueva forma de hacer moda.

Pero todo aquello fue antes de la crisis. Ahora, este cambio de estrategia se ha entretejido con la reducción de los costes laborales en España —y con su paralelo aumento en China— para conseguir que el «made in Spain» vuelva a ser una realidad. Porque si la industria de la moda fue la primera en saltar del barco nacional, ahora está liderando la vuelta a bordo.

El cambio en el orden económico mundial derivado de la depresión económica y la recuperación a tres velocidades (con China a la cabeza y la Vieja Europa a la cola, por detrás de Estados Unidos) han tenido un reflejo claro en la evolución de los costes laborales. Mientras en el gigante asiático han aumentado un 20% desde 2008, en España cayeron casi un 4,5% desde 2008 hasta 2011, según cálculos del Colegio de Economistas.

La diferencia pudiera parecer todavía pequeña, pero ha sido suficiente para que a un buen puñado de empresas les salga rentable volver a casa. Según los cálculos de la Federación Española de Empresas de Confección (Fedecon), el 15% del textil deslocalizado ha vuelto a la zona euro-mediterránea (España y países próximos) en los últimos dos años. Los ejemplos están ahí. El grupo Louis Vuitton ha redoblado su apuesta por España en los últimos años y en 2011 abrió su cuarta planta en la que fabrica productos de marroquinería como bolsos, carteras y billeteros. También el gigante Inditex, buque insignia de la moda española y uno de los emblemas de la emigración productiva a China, se ha apuntado a la relocalización. En 2012, el grupo gallego trabajó con 6.600 empresas españolas (frente a las 5.500 de 2011) con las que facturó más de 3.400 millones de euros (frente a los 2.000 de un año antes).

Pero entender los motivos de fondo de este repliegue implica ir más allá de la cuenta de pérdidas y ganancias. «El factor precio no es el único que explica el proceso de relocalización», asegura Ángel Asensio, presidente de Fedecon y de la joven confederación Moda España, una iniciativa que agrupa los intereses de todo el sector. «Con la crisis y la caída del consumo, las series de producción son cada vez más cortas y hace menos rentable producirlas fuera, por lo que resulta más ventajoso apostar por la producción de proximidad que permite adaptarse de forma más rápida y ágil a los gustos de los consumidores», explica Asensio. También han influido factores psicológicos. Muchos españoles han experimentado un cambio de mentalidad, de conciencia en su cosumo, y ahora valoran más que las empresas produzcan en nuestro país. «Son cada vez más los consumidores que están dispuestos a pagar un plus por un producto si es "made in Spain"», asegura Asensio.

Tareas pendientes

Pero aún queda mucho camino por recorrer para recuperar los 400.000 empleos que generaba la moda en los años 90, justo antes de que comenzara la operación salida, frente a los 170.000 que se emplean ahora. El principal desafío para nuestro país es rconstruir una industria que fue arrasada por la deslocalización, lo que implica potentes inversiones en bienes de equipo y procesos de formación que, sin embargo, necesitan de un crédito todavía inalcanzable. «Hay empresas que quieren retornar buena parte de su producción y se encuentran con que no pueden hacerlo. Por ello algunos optan por llevarla a países próximos como Portugal o Marruecos, que no han perdido capacidad productiva», reconoce Asensio. Un vistazo a los datos desvela el potencial del sector para un país que, como España, necesita combustible para volver a crecer. Las exportaciones de moda crecen a una mayor velocidad (el 32% en abril, según el INE) que las de todo el país. También la producción industrial ha despuntado con fuerta (el 17% en abril, mientras el índice general lo hizo un 7%). Motivos suficientes para que España no vuelva a dar puntadas sin hilo.

Fuente: abc.es