Tendencia “hipster”: una moda alternativa con un estilo muy personal

2013-08-27

Si hay una sola palabra que defina el estilo hipster es ésta: ecléctico. Retomando el viejo dicho anglosajón destinado a las novias , una chica “hipster” viste con “algo nuevo algo viejo, algo prestado (generalmente de su madre o abuela), algo original, algo de color, algo estampado...”, en fin, una mezcla diversa de prendas que dan como resultado un estilo único y personal.

Si una “chica-it” es una ferviente seguidora de la moda, una “hipster” se define a sí misma como una “anti-it”; vamos, que “va a su bola”. Es la chica excéntrica del instituto, la que odia las discotecas y los taconazos, la que aparece vestida con unos tejanos gastados (de su madre), una camisa a cuadros (de su padre) y un juego de bufanda y gorrito de lana de color malva (obsequio de su abuela). Cuando estas prendas se convierten en tendencia, ya lleva otras, para poner de manifiesto que “pasa” de las modas.

La “chica hipster” se niega a ir como todo el mundo, tiene una personalidad única y crea su propio estilo de vestir. Utiliza su cuerpo como laboratorio de ensayos, donde combina prendas de épocas, estilos, colores o texturas distintos. Sin embargo, hay algunas piezas que son frecuentes en su vestuario: calcetines cortos (blancos o de colorines), zapatos cómodos (bailarinas, bambas, mocasines, sandalias planas…), faldas largas con aire campestre, tejanos desgastados estrechos tipo pitillo o anchos tipo “boyfriend”, pantalones de inspiración oriental, camisetas informales y desgastadas con estampados “underground”, camisas de cuadros, jerséis anchos y cálidos, sudaderas con capucha, chalecos tejanos, ponchos... y una gran variedad de complementos como gafas de pasta, bolsos-bandolera o bolsas gigantes de tela reciclada, bufandas, guantes y gorros con diseños artesanales o étnicos y adornos para el pelo.

¿Y de dónde sacan las “chicashipster” un vestuario tan heterogéneo? Pues, ¡de donde pueden! Suelen pasearse por los mercadillos, vacían los armarios de familiares y amigos y siempre están dispuestas a remover las tiendas de ropa de segunda mano en busca de piezas “valiosas”, aunque tampoco desdeñan las grandes marcas para los componentes básicos, especialmente si encuentran algún chollo. Son amantes del reciclaje de prendas, así que a menudo llevan a arreglar el vestido setentero o los pantalones de pata de elefante de su madre para adaptarlos a su propio gusto.

Su creatividad lleva también a las “chicas hipster” a probar con la artesanía y confeccionar sus propios complementos, así que suelen empeñarse en aprender ganchillo y media para tejerse una bufanda o una funda para el móvil. Si les pica el gusanillo, se atreven con el patchwork o cualquiera de las múltiples posibilidades de la bisutería artesanal.

En cuanto a sus marcas favoritas, rehuyen las etiquetas y desdeñan tanto la alta costura como los clónicos de las grandes firmas. Sin embargo, pueden conectar con algunas de las marcas que crean ropa cómoda, informal y un poco retro, como American Apparel, Urban Outfits o Pepe Jeans. En este sentido, en España están cobrando fuerza marcas de ropa con diseños originales y cómodos, como Kling, Pepaloves, Nice Things y Dolores Promesas.

Ver cómo viste una “chica hipster” es como un viaje al pasado, al presente y –en cierto modo– al futuro; porque no sigue la moda, sino que la reinterpreta, la adapta y readapta a su gusto personal y, sin quererlo ni desearlo, se convierte es una creadora y fuente de inspiración para nuevas tendencias.

Fuente: Fornituras.info